LA TIENDA DEL KIRGUISE

lugar de encuentro de los componentes y amigos del colectivo TERRITORIO KIRGUISE


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Cinco consejos de FERNANDO ARAMBURU para escribir una novela… Y EMPEZAR EL AÑO

BUENOS PROPÓSITOS PARA NOVELISTAS EN CIERNES…

https://blogs.elconfidencial.com/cultura/tribuna/2014-03-31/cinco-consejos-de-fernando-aramburu-para-escribir-una-novela-sobre-la-marcha_109004/

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Mi discapacidad, mi realidad

 

MI DISCAPACIDAD, MI REALIDAD

Tribuna Libre. El Diario Montañés, 4 de diciembre de 2018

 
Hoy día 3 de diciembre, se celebra el Día Internacional de la discapacidad, seguro que vamos a tener la oportunidad de ver la celebración de actos a favor de las personas con discapacidad. Veremos declaraciones de apoyo a este colectivo que luego se quedaran sin una plasmación práctica, real y efectiva.
¿Quién no ha oído hablar del estado del bienestar? Este concepto es fundamental para las personas con discapacidad, para conseguir el mismo consideramos fundamental el poder acceder a un puesto de trabajo en igualdad con todo el mundo, sin embargo, a la hora de encontrar trabajo la cosa se complica. Muchas veces la sociedad comete el error de asociar la discapacidad con los prejuicios que las personas de esta sociedad tenemos.
En mi caso puedo relatar que he vivido discriminación directa por parte de las empresas al conocer mi discapacidad física, sin ni siquiera darme la oportunidad de conocerme realmente y ver mis cualidades para desarrollar el trabajo demandado. De esta forma estamos prejuzgando de forma errónea a personas y perdiendo el potencial que tienen.
En otros casos llama la atención cuando vas a una entrevista de trabajo con un buen Curriculum y mencionas que tienen una discapacidad de salud mental, aunque llevas años que estas bien, no tienes síntomas y que puedes realizar bien el trabajo; el empresario se pone de perfil y te descarta, aunque tiene la delicadeza de no decírtelo en persona y prefiere decirlo cuando no estás presente. Por el contrario, cuando no dices que tienes una discapacidad de salud mental algunas empresas confían en ti eres capaz de desarrollar todo el talento que llevas dentro, te sientes bien, te apasiona tu trabajo y eres capaz de llevarlo bien. Todavía sigue habiendo perjuicios a la hora de valorar a una persona con una discapacidad de salud mental; una forma de eliminar esos prejuicios es poner en valor los casos de éxito de alguna persona con una discapacidad de salud mental puede conseguir y es capaz de demostrar que puede desempeñar bien su trabajo y desenvolverse con total normalidad en otros órdenes de la vida.
No podemos terminar este artículo sin antes dejar claro el siguiente mensaje: la discapacidad no puede ser nunca un obstáculo ni un impedimento en nuestra vida diaria, sino una motivación para superarnos día a día y demostrar a la sociedad que estamos preparados y listos para cumplir con las tareas que se nos encomiendan y que podemos desenvolvernos como una persona más en cualquier ámbito de la vida.

 

Juan Fco. Diéguez Machargo – Abel Santoveña Fernández


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Juegos chinos de manos

III Jornadas TERRITORIO KIRGUISE

CENTRO CULTURAL DR. MADRAZO

 

JUEGOS CHINOS DE MANO

Marisa Campo

11 octubre 2018

 

 

Juan Ramón Jiménez fue pintor y poeta en sus comienzos. Son muchos los casos de poetas que se movieron en las artes o se acercaron de algún modo: Víctor Hugo, Wiliam Blake, Rafael Alberti, Marianne Moore (1) . Incluso podemos hablar de pinturas- poemas, de poesía visual. En Cantabria tenemos el ejemplo de Julio Maruri, José Hierro, José Luis Hidalgo, Pérez del Valle, Julio Sanz Saiz, etc.

En las primeras obras poéticas de JRJ, hay una intensa influencia de los conocimientos adquiridos a través de la pintura.

Actualmente, trabajo desde hace tres años, en un ensayo titulado: Juegos chinos de mano, epígrafe tomado de una carta a Gabriel García Maroto(2), en la que, Juan Ramón, le da las gracias por el envío de unas “wáter flowers japonesas”. Rememora el poeta un recuerdo de infancia: el regalo de unos juegos chinos de mano que le envía un tío suyo desde París y ahí, en ese evocador relato, está toda la poesía de Juan Ramón. Tarea de chinos es seguir su rastro simbólico a través de su inmensa obra viva (no bastarán décadas, para abordar semejante tarea) y ligeramente cambiante en la forma, no tanto en el fondo, y ahí está, también, en la evocación de esta misiva, su “jardincillo aéreo”, la imagen potentísima de su “Espacio”, tan desbordante, que recoge toda su cosmogonía, sin duda uno de los libros más bellos que se han escrito.

El interés por este poeta, lo originó la insistencia del color en su poesía y en parte de su prosa. Una vez comenzado el análisis de sus libros, el estudio me llevó por otros derroteros tratando de analizar los símbolos que pueblan su actividad poética y las imágenes, no en vano, muchos de sus símbolos aparecen estrechamente ligados al color a la hora de sugerirlas, por lo que algunos de estos, paso a denominarlos símbolos/color: sangre, sol, etc. Tan abundante fue la recogida de muestras, que últimamente trabajaba sólo, en torno a su color favorito y sus adjetivos asociados, amén de los símbolos vinculados: el amarillo, la palabra gualda; los adjetivos áureo, dorado, el sustantivo oro y el símbolo del sol. El oro impregnó durante una etapa abundante, muchos de sus poemas, y ese resplandor me hacía pensar en los cuadros de Fra Angélico, (incluso en Whitman)(3) , que por otra parte, no es uno de los pintores más mencionados en sus escritos, tal y como inferí del valiosísimo trabajo de Ángel Crespo.

Entre los símbolos, cabe destacar: la perla, la rosa, el espejo, el árbol. Otros forman dualidades: sol/luna; aurora/ocaso; luz/sombra. No dejan de estar relacionados con muchas de las imágenes que recrea y que se repiten tanto que adquieren una cualidad simbólica: imagen del perro ladrando al sol o a la luna(4) ; el cielo como techo(5) ; el pensamiento en la imagen de la nube(6) ; el pelele negro, el leño, asociada al cadáver o al hueso; la mariposa; la orilla.

Analizando la simbología subyacente en el Libro de “Los Muertos” de José Luis Hidalgo, antes de tener noticia del magnífico acercamiento de María Ángeles Chavarría(7) , leía yo y anotaba símbolos del libro que acabo de mencionar y destacaba:

“Todo poeta puede adscribirse a un estilo o ser un pionero. Dejar que la palabra brote desde lo más oscuro de sí mismo, evitando toda lógica o puede guiar el discurso. En uno y otro caso hace uso de imágenes y de símbolos que van tomando corporeidad a la hora de utilizar la materia poética. Es en esa labor de rastreo, donde el estudioso puede llegar a concretar la organización de un poemario, sus temas subyacentes y las imágenes que se van encadenando de un poema a otro.

Se pueden aislar dos tipos de símbolos: aquellos que forman parte de la tradición literaria y dentro de éstos, la forma en que cada autor los utiliza y les da nuevos matices. Por otra parte, podemos encontrar símbolos e imágenes recurrentes en cada autor, que hacen que su representación sea única, tomando determinados elementos como propios y haciendo uso del espacio de un modo singular”.

Muchos de los elementos conceptuales y mentales para representar la idea, se insertan además en un espacio.

Además de hablar del color, es muy importante reparar en que muchas de las composiciones de Juan Ramón se dividen en dos planos, fruto de su aprendizaje y su conocimiento de la pintura: el aéreo o superior y el inferior o terrestre. Ambos se comunican e interrelacionan. En algunas de ellas, el elemento intermedio es el árbol, que roza el cielo y hunde sus raíces en la tierra. Una especie de catedral de la naturaleza que alberga su espíritu y su misticismo, incluso su ideal de belleza. Le sirve como escala por la que asciende y desciende, como un moderno Jacob. Hay en Juan Ramón, una sublimación de la parte superior, en la que desdobla los poemas y es herencia de la pintura religiosa puesto que, el cristianismo consideró la parte superior de las composiciones pictóricas, como aquello que es espiritual y goza de lo bello, mientras que la parte inferior, es todo lo contrario.

También al introducir un trabajo para este blog literario y artístico, “La Tienda del Kirguise” y que anteriormente había leído en un homenaje a Rubén Darío en el Ateneo, en el que me centraba en un estudio a grandes rasgos del símbolo del cisne en la poesía del poeta nicaragüense, remitía a la hora de tratar el símbolo, la imagen y la metáfora, a las acertadas palabras de Cirlot (8) y Manuel Alvar. Juan Eduardo Cirlot escribe:

“Nuestro interés por los símbolos tiene un múltiple origen; en primer lugar, el enfrentamiento con la imagen poética, la intuición de que, detrás de la metáfora, hay algo más que una sustitución ornamental de la realidad”.

Manuel Alvar en su trabajo, “Simbolismo e impresionismo en el primer Juan Ramón” reconoce que:

“Encontrar las palabras-clave o las palabras testimonio en un poeta nos sirve para aclarar su universo lírico”.

En un estudio, Joaquín Criado Costa(9) , se hace eco de las palabras de José María Valverde para presentar la atmósfera provinciana y moguereña, captada a través de poetas como Laforgue, Samain, Jammes o Rimbaud que se alojará en su primera etapa. Algo que contrastará con su obra posterior, pero que retornará en su vuelta a Moguer desilusionado por la vida en la capital y su crisis modernista.

Y lo mismo se recoge en palabras del propio JR:

“Para mí la poesía ha estado siempre íntimamente fundida con toda mi existencia y no ha sido poesía objetiva casi nunca”.

En esto coincide con poetas como Claudio Rodríguez (10). Pensaba el autor de “Don de la ebriedad”, que la obra y el poeta no tenían por qué coincidir, pero añadía, que en su producción, si se daba esta asimilación.

Pues bien, hoy presentaré algunos ejemplos tomados un poco al azar, de mis numerosas notas y comentarios pendientes de una ordenación- que se refieren a las imágenes de Juan Ramón. Un poeta que influyó notablemente en la Generación del 27, en poetas posteriores, de mediados del XX como José Hierro y que aún hoy, sigue alimentando por diversos cauces, a tantos otros. La imagen se sigue encadenando, no en vano, José Luis Rey (11) toma como punto de partida muchos de sus poemas y las imágenes se perpetúan con diferentes tratamientos en la nueva poesía y una imagen potente, es la de “muro”, presente en poetas como, Alfonso Brezmes(12) , Marcos Matacana(13) , José Iniesta(14), Luis Miguel Rabanal .

No desconocemos que la imagen es la recreación literaria de una sensación, de un objeto. Puede ser metáfora, sinestesia, evocación poética.
Es en suma, una asociación de ideas para interpretar lo real en términos imaginarios. Se trata de sugerir. Veamos pues, algunos de estos ejemplos, seleccionados para esta breve exposición.

MURO. El dolor de vivir:

“Oh rosas, que, en la sombra del muro abandonado
volvéis a abrir, llorando, vuestras sangrientas hojas,
volveos a abrir en mi corazón arruinado,
aunque os abráis de llanto, aunque os abráis de rojas!” (16).

Es lo que aspira a ser el poeta: muro. Con la ayuda del amor, un baluarte firme que le redima del dolor de vivir, que florezca y reviva su carne. Y en esto coincide con el Poeta José Luis Hidalgo y su libro “Los muertos”. El dolor de vivir solo puede apaciguarlo el amor. Zenobia introduce ese equilibrio en su vida.

“Sin ti, ¿qué seré yo? Tapia sin rosa,
¿Qué es a la primavera? ¡Ardiente, duro
amor; arraiga, firme, en este muro
de mi carne comida y ruinosa!”(17).

LA ORILLA. Es la frontera entre el mundo físico y el espiritual y a veces, mundo personal creado por el poeta.

“Ahogado en el perfume de las rosas de la orilla,
me deslumbra la luna, y oigo el mar. ¡Punta de tierra,
blanco brazo tendido, fin por donde sale,
en cita, inmaterial, el alma de la vida
al alma material del infinito”(18).

MAR / CÉNIT. Para expresar la unidad en lo múltiple, utiliza las imágenes del mar o el cénit como suma de color (19).

“El mar no es más que gotas unidas, ni el amor que murmullos unidos, ni tú cosmos, que cosmillos unidos […] Unidad de unidades es lo uno, ¡y qué viento más plácido levantan esas nubes menudas al cénit; qué dulce luz es esa suma roja única”.

ROSA. IMAGEN/SÍMBOLO. Símbolo polivalente de tradición literaria que en JR pasará por diferentes estadios. El poeta se siente totalmente identificado con el símbolo de la rosa en su sed de permanencia en la escritura (20).

“A veces siento
como la rosa
que seré un día, como el ala
……………………………………………………….
y un perfume me envuelve, ajeno y mío”.

ROSA / que seré un día (su obra poética coincidente con su conciencia como ser y poeta).

[…] perfume me envuelve / de ROSA (poesía propia y ajena)

SÍMBOLOS AÉREOS. Para la expresión del tiempo. El poeta de Moguer nos revela el presente, pero también el pasado rememorado en movimiento constante. Son sus símbolos aéreos. En su universo, le rozan casi. Nueva acumulación de símbolos (rosas, alas, sombras, luz. Algunos se definen en oposición a su contrario):

“No soy presente sólo, sino fuga raudal de cabo a fin y lo que veo, a un lado y a otro, en esta fuga (rosas, restos, alas, sombra y luz,) es sólo mío…”(21).

SOL / LUNA. SOMBRA /LUZ. Y de nuevo la concatenación de símbolos: luz, sombra, luna, sol, rosa.

Es una mirada a su etapa impregnada de romanticismo. Como Graciela Palau de Nemes recalca en Vida y obra de Juan Ramón Jiménez (Capít. IV; pág. 35), JR leía a todos los románticos: Byron, Víctor Hugo, Schiller…Bécquer y Rosalía de Castro…

El poema “Canción de despacho”, lo señala Javier Blasco para explicar la superación del pathos y la tópica románticos.

Efectivamente, de las reminiscencias poéticas anteriores, nacieron estas otras vinculadas al sol y al nacimiento de la nueva concepción de la poesía.

“¡Qué buen hijo me dio a luz
aquella sombra! Lo que era
luna en mutilada cruz,
es sol en rosa primera”(22).

HUESO. JR va superando el temor a la muerte de sus primeros libros. Le libera la Poesía y su trabajo creador alentado por un afán de volcar en ella, todo lo que le inquieta. Ha ido forjando otro ser dentro del que había antes. Ha doblegado tanto su anterior yo, a favor de otro, que ya no queda nada de él (23).
Ejemplo:

“¡ese día, ese día
en que la muerte-¡negras olas!-ya no me corteje
y yo sonría ya, sin fin, a todo,
porque sea tan poco, huesos míos
lo que le haya dejado yo de mí!”

Otro ejemplo:

“No somos más que un débil saco
de sangre y huesos”.

En JR hay un sentimiento que actúa de motor y pensamiento. En la parte material de su ser, está ese esqueleto perecedero que es el armazón que lo sostiene, pero cuando sus ansias de infinito, de eternidad, le conducen por otros derroteros, aparecen sus símbolos: hojas, luces, almas, es decir, el misterio (24).
“-¡Dinamismo
elejíaco, que me pega,
en ardiente torbellino,
al costillar
amarillo
(hojas, carnes, luces, almas)
todo lo desconocido!-“.

MARIPOSA. La imagen de la mariposa de luz y sombra para expresar el ansia de infinito, también la dualidad, la transformación del hombre y el alma. Curiosa interpretación que se aleja del misticismo y la religiosidad, pues no puede ser cazada por nada humano ni divino (25)

“La mariposa única,
de luz sólo y de sombra sólo y sólo nuestras,
sin piel, red ni armadura,
ni posibilidad de ser cazada
por nada humano ni divino;
el ser invulnerable,
inmaterial, tan largo como el mundo,
que colma, libre, lo infinito
y se sale de él a lo imposible”.

CIELO/TECHO. Dios menor, JR, crea el propio decorado para su vida, génesis de lo que será su ocupación ulterior (26).

“Me desperté debajo
del cielo, pobre techo
caído, negro y rojo de la noche y de la aurora
…………………………………………………………………………
y, bajo su tenducho, aún un poco azul,
me fui a lo mío lentamente”

JR ya había expresado esto, en sus primeros libros. Sentirá que el cielo se encuentra demasiado bajo, demasiado cerca de lo humano y esta imagen quedará reflejada en varios poemas, concibiéndola como un “techo”. El deseo de huir a otros espacios infinitos tomará cuerpo en su poesía posterior, la cual se tornará, más precisa, más transparente, más sintética (27).

“Y me dijo: ¿Adónde vas?
y le dije: A donde el cielo
esté más alto, y no brillen
sobre mí tantos luceros”.

EL CIELO HECHO AÑICOS. Juan Ramón en el exilio, vuelve a sentir la “cargazón” de ese cielo que le aprisiona y asfixia en su exilio americano (28).

“El cielo pesa lo mismo
que una cantera de piedra.
sobre la piedra del mundo
son de piedra las estrellas”.

LA DESNUDEZ. La desnudez en su poesía ejemplificada en la imagen oscura del agua y el ambiente nocturno donde se confunden, la ceguera del poeta y su alma y la noche real (29).

“se baña
la desnudez eterna,
para la que el hombre es ciego.-

Y este no verla que yo siento, fijo
en la noche que ya va verdeando
-¿noche interior, noche del mundo?-
[…] ,es no saber
si se baña en el mundo o en mi alma
la desnudez eterna-la mujer
sola-,
para la que el hombre es ciego”.

FLOR. He comentado en varias ocasiones, que en JR hay símbolos como la “rosa” y la “flor”, que llevan implícita la imagen del color. Veamos un caso, en el que el símbolo de la flor, varía su significado para expresar en la imagen, el cuerpo muerto del poeta (flor cerrada); y su obra viva (flor abierta).

El cuerpo es el capullo, la cáscara, mientras que la eternidad la consigue en la imagen de la mariposa. Una vez más, comprendemos, que JR llega mediante la escritura a la inmortalidad y a la superación que le producía el sentimiento de saberse mortal (30).

“Al lado de mi cuerpo muerto,
mi obra viva.
……………………………………………
-la flor cerrada con la abierta flor-;
el día del contento de alejarse,
…………………………………………………
de dormirse gustoso, sabiéndolo, por siempre,
inefable dormirse maternal
de la cáscara vana y del capullo seco,
al lado del eterno fruto
y la infinita mariposa!”.

REELABORA IMÁGENES. Juan Ramón, no sólo crea imágenes, también las reelabora como en este caso, partiendo de una cita de Fray Luis de León (31):

“…el plectro amado
y del vuelo las alas he quebrado”

Fray Luis de León

“Creí que la fragancia, el matiz, la armonía,
en su virtud tuvieron defensa para todo…;
no, la ilusión fue vana; la misma poesía
se envilece, si el plectro toca rosas de lodo”.

LA IMAGEN DEL PERRO LADRANDO AL SOL. La imagen del perro ladrando al sol, sonido que le llega desde la memoria del pasado.
JR añorando su Moguer, su vida en España.

“No, ese perro que ladra al sol caído, no ladra en el Monturrio de Moguer, ni cerca de Carmona de Sevilla, ni en la calle Torrijos de Madrid; ladra en Miami, Coral Gables, La Florida, y yo lo estoy oyendo allí”(32) .

EL ESPEJO. Desdoblamiento de la imagen del yo. Hace pensar en Velázquez y su cuadro “Las Meninas”: el observador contemplándose a sí mismo (33).

“y, al mirarnos los ojos en los vagos espejos,
otros ojos inmensos nos miran con tristeza…”.

ÁRBOL. Es caducidad y renovación en la imagen del “chopo” cuya dualidad de color expresa la existencia acotada en el tiempo, en el color verde / oro (34).

“Aquel chopo de luz me lo decía, en Madrid, […] “Termínate en ti mismo como yo. […] y él qué insigne con lo suyo, verde y oro”.

Otro ejemplo en el que el ÁRBOL es símbolo de su paisaje natal. Un símbolo que aparece frecuentemente en su primera etapa, es la “hoja” expresará el paso del tiempo por medio de sus diferentes tonalidades.

“¡Qué amigo un árbol, aquel pino, verde, grande, pino redondo, verde, junto a la casa de mi Fuentepiña!”.

Queda mucho del imaginario del poeta, pendiente de una redacción en este ensayo, que no obedece por el momento más que a múltiples notas acumuladas y que tocan muchos otros aspectos de la obra del poeta que poco a poco iré publicando en este blog.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ Y LA PINTURA

Bécquer y Juan Ramón crean imágenes pictóricas al servicio de su obra literaria (35) . Pero ambos establecen la frontera entre lo que es Obra Literaria y Pintura. No existe copia de la realidad, de la naturaleza misma. En el caso de Juan Ramón, (y el poeta sevillano) utiliza técnicas con una dimensión altamente lírica. No imita sino que interpreta mediante la imagen, el símbolo y toda una serie de recursos estilísticos entre los que cobra especial importancia la metáfora, a fin de nombrar objetos y realidades mediante muy variados mecanismos. Imprime una atmósfera intimista que tiene como instrumento la palabra, lejos de la idea ut pictura poesis de Horacio, Plutarco, del Renacimiento aunque siempre habrá una mirada retrospectiva por parte de Juan Ramón, hacia los artistas de este periodo. Abundará en el símbolo del oro, lo áureo y lo dorado. El poeta no es ajeno a la tradición cultural, de ella se alimenta y esa fuente estética, la encontró Juan Ramón en los artistas plásticos y en el afán visual fruto de sus lecturas simbolistas. A pesar de todo, habrá un momento de ruptura con la técnica pictórica y el colorismo; operará el color entonces, sólo como símbolo y los planos inferior y superior se diluyen como lo harán sus espacios vacíos y existirá un Todo envolvente. El paisaje exterior de los primeros libros, que es reflejo del interior del poeta, volcará el espejo en dirección al interior que ya será la medida de todas las cosas convirtiéndose en una mística en torno a su ser y la idea de Dios. Un micro universo en un macro universo.

En una visita a la Fundación Zenobia Juan Ramón Jiménez pude obtener los siguientes datos de la Exposición antológica de pinturas y dibujos de Juan Ramón Jiménez que se llevó a cabo en el Monasterio de Santa Clara de Moguer, del 23 al 30 de junio de 1981.Fue organizada por la Unidad de Sevilla, Diputación Provincial de Huelva y Casa Museo Zenobia y Juan Ramón de Moguer.

Junto a la pintura del poeta, se muestran obras de artistas amigos suyos: Bonafé (36) , Salvador Clemente (37), Sala (38) ; Sorolla (39) , Vázquez Díaz (40) , Benjamín Palencia (41), Pompey (42).

El estudio para esta muestra es de Juan Miguel González Gómez del Departamento de Historia del Arte Universidad de Sevilla. En el catálogo se puede ver una fotografía de Juan Ramón Jiménez como pintor, Sevilla 1896-97, que nos muestra al poeta adolescente. Se completa, con una síntesis biográfica que aborda desde sus años, estudiando en el colegio jesuita San Luis Gonzaga, en Puerto de Santa María, Cádiz, donde hace sus dibujos en cuadernos. Juan Miguel González, sigue el itinerario del poeta dibujante en sus tertulias del sanatorio del Rosario, para informarnos de sus amistades: Sala, Sorolla, Santiago Rosiñol (43).

Sus cuadros tienen presente siempre, su ciudad natal, Moguer -Fuentepiña y la finca de Nazaret- , como también lo estuvo en su poesía siempre y en su prosa, incluso en el exilio. En la década de 1900-1910, recibe en su casa a varios artistas, entre ellos, Manuel Cruz (44).

Juan Ramón, realizó los bocetos de sus libros: “La frente pensativa. ”Laberinto”. Fue crítico de arte, le atraen las vanguardias, en aquellos momentos, el ultraísmo, emergía, pero se desvincula de los poetas ultraístas. Abandonó durante un tiempo, los pinceles para entrar de lleno en la tipografía.

Siempre le interesó el desnudo femenino que por otra parte se asimila a su imagen poética de la desnudez femenina en su concepto estético de poesía. Hizo el retrato de Berta Singerman, cantante y actriz argentina. Gracias al diario de Guerrero Ruiz (45) sabemos muchas de las cosas que hacía el poeta en colaboración con su esposa Zenobia.

En Florida, en el exilio, tras la Guerra Civil, cuando reside en la calle Sevilla en Coral Gables, Miami, aquel paisaje americano le recuerda a Moguer, razón por la que posiblemente dibujó la casa donde vivía. La obra está dedicada: “A Zenobia J. R. Por el borde inferior corre la siguiente leyenda: “Sevilla, Coral Gables-Miami, 1941-1942.

En 1942 retoma el dibujo. Su último cuadro: unas petunias sobre fondo amarillo.

OBRAS DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ. EXPOSICIÓN

En el catálogo se informa de que la muestra consta de treinta y un óleos y trece dibujos juanramonianos.

El estilo pictórico es realista con motivos románticos que recuerdan a sus “Rimas”. El color para el poeta es fundamental, atraviesa toda su primera etapa lírica y se deja ver en la segunda.

Juan Ramón captó mucho de Velázquez y no sólo para la pintura, esto es visible en su poesía en la que se perciben huellas de Van Gogh (46) , en sus paisajes monocromos que recuerdan obras del pintor. Hay imágenes de Boticelli, técnicas de transparencias, veladuras, sfumato, espacios vacíos y hasta técnicas del grabado.

Estos son algunos de los títulos de sus obras:

“Cabeza de una joven”, “Retrato de caballero”, “Guirnalda de flores”. “Retrato del padre”. “El Cisne”. “Estanque con cisnes”. De estas dos obras dice Juan Miguel González, que nos evocan uno de los símbolos de Darío (47) y el modernismo, en vinculación con la idea eucarística y enlazada al tema musical. Apunto por mi parte, además tan wagneriano. “Autorretrato”. “Dama en el parque” (48) , “Soldado sedente”. “Soldado con mosquetón”.

Ángel Crespo nos recuerda que cultiva la pintura pero más su poesía. Nos informa de los gustos pictóricos de JRJ, a través de varias vías:
1- Los escritos de JR
2- A partir de escritos que recogen conversaciones y opiniones suyas.
3- Tomando como base, los documentos de las Sala Zenobia-Juan Ramón de Río Piedras (Puerto Rico).

ALGUNAS CONCLUSIONES

Juan Ramón utiliza el color, de acuerdo a ciertas épocas artísticas históricas y contemporáneas, pero dota a sus poemas de un estilo propio que desafía el paso del tiempo.

Crea imágenes que toman forma de símbolos en su poesía y crea espacios para sus símbolos.

El color es también sugerido por el adjetivo.

Juan Ramón, no plasma, no aplica el color de forma directa. Este aparece reconvertido en una imagen trabajada por su personal quehacer poético, su interés pictórico y su vasta cultura artístico-literaria.

NOVEDADES SOBRE EL AUTOR

Por último señalar que la sombra proyectada por este inmenso poeta, no deja de crecer. En 2017, se publica la correspondencia entre Juan Ramón y Zenobia, sobrepasa las setecientas cartas y reúne poemas inspirados por ella: “Monumento de Amor” publicado por la Residencia de Estudiantes, tal y como informa Carmen Hernández- Pinzón, hija de uno de los sobrinos predilectos de Jiménez. Lleva una introducción de María Jesús Domínguez Sío.
Se publica “El silencio de oro” (49)(1912) con 36 inéditos por parte de Linteo. Antes, había sacado a la luz: “La frente pensativa” (50). “Libros de amor” (51)que adelantan la desnudez (52) de “Diario de un poeta recién casado” (1916).

“Historias” nos vino de la mano de Rocío Fernández Berrocal con 27 poemas inéditos (53) .

La Isla de Sistolá ha publicado en 2018, “Aforismos e ideas líricas” en edición de José Luis Morante con una magnífica introducción.
Se han traído más de ciento setenta mil documentos que estaban en Puerto Rico por lo que todavía queda por descubrir bastante del poeta del exilio.

Este año se ha cumplido el centenario de “Eternidades”. En 2019, se celebrará su obra “Piedra y cielo”.

Para terminar, quédense con las palabras de Antonio Ramírez Almanza director-gerente de la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez:

“Según los expertos, es el autor fallecido más vivo de la litetatura española”(54).
AGRADECIMIENTOS

Mi agradecimiento al Centro Cultural Doctor Madrazo por acoger estas jornadas de conversación entre la literatura y las artes. A la Fundación Zenobia- Juan Ramón Jiménez, a la Fundación Gerardo Diego y al colectivo La Tienda de Kirguise, por esta interesante propuesta.

Marisa Campo Martínez

NOTAS

[1] Los marginalia.

[2] ALEGRE HEITZMANN, Alfonso, “Juan Ramón Jiménez: Epistolario II”, Residencia de Estudiantes, 2012. Carta a Gabriel García Maroto fechada en Madrid, 27 de septiembre de 1920.

[3] “A ti”.

[4] Recogida por Javier Blasco en su antología poética sobre el Premio Nobel.

[5] Imagen que encontramos también en Paul Valéry (1871-1945), en su libro“Le cimetière marin”: “Ce toit tranquille, où marchent des colombes”.

[6]Poema “Nubes” de “Almas de violeta”, publicado en 1900.

[7]CHAVARRÍA, María Ángeles., “De corazón a corazón, de hueso a hueso (Elementos simbólicos en la poesía de José Luis Hidalgo)”. Colección Torre de la Vega, 2017.

[8] CIRLOT, Juan Eduardo. “Diccionario de símbolos”, Siruela, 2014.

[9] La expresión del color en “Platero y yo”. (Separata consultada en la Fundación  Zenobia Juan Ramón Jiménez). Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes. Enero- Junio de 1993. Año LXIV- Número 124.

[10] “Don de la ebriedad y Conjuros”. Edición de Luis García Jambrina. Clásicos Castalia, 1998.

[11] Poetas como Luis Rey, reclaman la maestría y el lirismo de Juan Ramón Jiménez. Expresa el hallazgo de su estela en Guimferrer, alabando la utilización de la imagen y el símbolo. REY, José Luis “Caligrafía del fuego. La poesía de Pere Gimferrer   (1962-2001)”. Pre-textos, 2005.

“En el blanco infinito. Juan Ramón Jiménez”, J. L. Rey construye sus poéticas tomando como puntos de partida  poemas de Juan Ramón. Elogia la última etapa del poeta, la creación del dios poético y la persecución de la eternidad.

[12] “La casa sin puertas” de “Ultramor”, Renacimiento, 2017. Muros / palabras (la lectura poética).

[13] “Espectro” del libro “Polvo en el aire”, Palimpsesto, Editorial Sevilla, 2017. Mirada / frágil muro.

[14] “Las últimas rosas” de “El eje de la luz” publicado por Renacimiento en su colección “Calle del Aire” (2017). Belleza/lo efímero (rosas) / muro. Dos símbolos muy juanramonianos: el símbolo de la “rosa” es polivalente, de larga tradición literaria, y evoluciona hacia la perfección de la obra conseguida en el autor de “Animal de fondo”.

“La rosa de la tristeza” de José Iniesta, se publicó (junto a cuatro poemas más) en la revista “Palimpsesto”, editada en Carmona

por Francisco José Cruz y que probablemente, formará parte, de su próximo libro: tristeza (rosa / florece) / ((rosa / deshoja) muro caído de la dicha.

[15] “La poesía es el muro donde vive” de “Los poemas de Horacio E. Cluck”, Huerga y Fierro Editores, 2017. Poesía / muro donde vive el objeto no casual.

La mayoría de los datos citados, poemas, títulos de éstos, editorial y fecha de publicación, están tomados del “muro” del poeta Luis Miguel Malo Macaya. Asistimos a una nueva dimensión simbólica de “muro”, que añade además una idea de comunicación y lectura poética.

[16] De “Elegías”. “Elegías Puras” (1907).

[17] Los fragmentos de los poemas de Juan Ramón, están tomados de la edición de Javier Blasco. “Antología poética”. Ediciones Cátedra, Madrid, 2016.

“Muro con rosa” de “Sonetos espirituales”, Sección I. AMOR. Escrito entre 1913 y 1915. Publicado en 1917.

 

[18] “Mar ideal” de “La realidad invisible”. Javier Blasco en su edición, da claro ejemplo de la efervescencia creativa del poeta entre 1917 y 1923, citando los libros elaborados, quince, en esta etapa. Aparecen en las portadillas de “Poesía y “Belleza”, a excepción de “Entretiempo”, como Blasco indica y matizando que “Piedra y cielo” no forma parte de estas dos obras de carácter antológico.

Da cuenta también de la magnífica reconstrucción de “La realidad invisible” por parte de Sánchez Romeralo.

[19]De Espacio. “Fragmento Primero”. Publicado en verso libre en 1943-1944 y en prosa en 1954.

 

[20] De Poesía. “A veces siento”.

[21] “Fragmento Primero” de “Espacio”.

[22] “Canción de despacho” de “Estío”. Fecha escritura: Según Blasco, por la crisis amorosa que subyace, puede situarse en torno a 1914-1915. Fecha publicación: 1916

 

[23] “Ese día, ese día”  y “Contra la luz” de “Poesía”. El poeta se referirá a su vaciado físico y espiritual en la obra poética, con otros términos: “pelele negro” y “leño”. +

[24] “Corazón imán ardiente”. “Poesía”.

[25] “Contra la luz”.  De “Poesía”.

[26] “Me desperté debajo”. De “Belleza”.

[27]“Aquella tarde, al decirle”. De “Rimas”. Libro escrito en 1901 y publicado en 1902.

[28] “Con tu piedra” de Romance de Coral Gables. Publicado en México en 1948.

[29] “No se ve el agua” de “Poesía”.

[30] “Al lado de mi cuerpo muerto” de “Poesía”.

[31] “Yo soy el culpable de todo este fracaso” de “Poemas mágicos y dolientes”  (1911).

[32]  “Fragmento Primero”.  ”Espacio”. Remite Javier Blasco en su edición a la también imagen del PERRO AULLANDO A LA LUNA (Pág. 297. Nota 153). Imagen del primer JR, que en una evocación de sí mismo, hace su queja metafísica, después la renovará para su expresión del infinito y la eternidad.

 

[33] “La tarde melancólica de estío va cayendo” de “Melancolía”. (1912). Al tratar los gustos pictóricos del Premio Nobel, Ángel Crespo, nos informa de que Velázquez es mencionado por el poeta, veinte veces: “Juan Ramón Jiménez y la pintura”, Universidad de Puerto Rico, 1964. Por lo tanto suscitó su interés por su obra y su técnica.

[34]  Los dos ejemplos están tomados de “Fragmento Primero”. “Espacio”.

[35] En la introducción a las Leyendas de Bécquer, Pascual Izquierdo, menciona  la atmósfera pictórica que se concentra en El Cristo de la calavera. En realidad, en todas sus leyendas encontramos en mayor o menor medida, un clima idéntico.

[36] Lima (Perú) 1901- Las Palmas de Gran Canaria, 1969. Hizo un retrato a Zenobia, se trata de un óleo sobre lienzo. Les unía una gran amistad. Pertenece a los artistas murcianos de la Generación de la década del 20.

 

[37] Maestro de Juan Ramón, cuando éste acude a Sevilla a los catorce años, en otoño de 1896 con el objeto de estudiar pintura, estudios que interrumpió en 1897.

[38] Alcoy 1850- Madrid 1910. Retratista. Retrató a JRJ. Él le dedicó “Las Hojas verdes” (1906), tal y como recoge Juan Manuel Bonet.

[39] Sorolla. Valencia 1863- Cercedilla 1923. Retrató al poeta en 1903 y 1916.

[40]  1882-1969. Inmortalizó al poeta.

[41] Ilustró algunas de sus revistas.

[42] 1887-1974

[43] Barcelona, 1861-Aranjuez, Madrid, 1931.

[44] Huelva, 1892-1960.

[45] Murcia 1893-1955. Devoto de la obra de JRJ. Le visita en Madrid y a partir de ahí comienza a escribir un diario en el que relata las conversaciones entre ambos. Publicado póstumamente bajo el título “Juan Ramón de viva voz”.

[46] Del estudio de Ángel Crespo,  menciono aquellos artistas, pintores, que aparecen reiterados tres veces o más cuando el estudioso, sigue la pista de los gustos artísticos de JRJ:

Del temprano Renacimiento: Boticelli (3)

Pleno Renacimiento: Rafael (8); Miguel Ángel (4); Leonardo da Vinci (3); Fra Angélico (2).

Barroco: Velázquez (20); Greco (13); Tiziano (4).

Romanticismo: Goya (6); Böcklin (5); Turner (3).

Impresionismo: Manet (3); Monet (3); Renoir (3); Whistler (4).

[47] JIMÉNEZ, Juan Ramón, “Mi Rubén Darío”, Visor, 2012. Edición de Andrés Sánchez Romeralo y prologo de Juan Cobos WILkins. Juan Ramón ordenó y se ocupó de la publicación de sus “Cantos”.

[48] Dama sentada en un banco, con la mano izquierda apoyada en la cabeza, sentada de lado. En la mano lleva una flor.

[49] Acercamiento a la obra de José Antonio Expósito.

[50] 2009

[51] Edición de Manuel Ramos Méndez. 2007.

[52] Según se infiere de las palabras de Carmen Hernández-Pinzón.

[53]Publicado por la Fundación José Manuel Lara. Vandalia, 2017.

Noticia tomada del Blog del poeta Carlos Alcorta.

[54] Canal Sur, Huelva. Edición del 12 de septiembre, 2018.