LA TIENDA DEL KIRGUISE

lugar de encuentro de los componentes y amigos del colectivo TERRITORIO KIRGUISE


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Llamad a las sombras de vuestros padres

 

Bajo aquellos redondos túmulos,
coronados hoy por el fragor
de los signos veraniegos, se ha hecho
una noche, conjurada por deseos
antiguos, por la sangre de los hijos
que aún hoy los sostienen.
Allí se aspira el perfume de las aguas
que pertinaces recorren
aún el seno de la tufa.
Allí fueron sellados aromas y cenizas
que recamaban mantos, mientras todo
se iba hundiendo en el silencio,
y rodaban jarros, un día dispuestos
para el banquete sin edad
bajo los ojos de Tuculcha.
Allí sonaron cítaras y flautas,
se arregló por ultima vez la estola,
y el cabello frío se alineó en torno a una frente
querida.
Fuera las edades, y el olvido.

En el museo de Tarquinia he hablado hoy, lo juro, con uno de vosotros.  Tenía la cabeza muy redonda, los ojos muy grandes y muy lejanos. Esos ojos con los que miráis, recumbentes, aún levemente sorprendidos, los signos de la muerte, desde vuestros sarcófagos antaño coloreados. Era un funcionario municipal que explicaba, paciente, alguno de vuestros misterios.  De veras que era uno de vosotros.

 

Marina gurruchaga


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Un poema de Ana Fernández

EL FINAL DEL TÚNEL

Un hombre camina calle arriba
con la tarde a cuestas
hacia otro día sin trabajo;
la mirada suspendida del hilo
de la memoria y las manos
en los bolsillos enredan la pereza.

Los ritmos de la ciudad son ahora
lentos, el autobús urbano pasa y
va dejando un rastro diario
de mujeres derrotadas.

Mientras regresa al hogar
va saboreando la luz anaranjada
que muere en los árboles,
pero los ladridos de los perros
muerden la impaciencia
y se clavan en el pecho del hombre
como una necesidad.


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Cinco poemas de Stefan George

Inéditos en Castellano, traducidos por Marina Gurruchaga (publicados en la revista virtual Ojosdepapel, 2001).

 

PEREGRINACIONES

Vuestras antiguas imágenes duermen con los muertos.
Me falta el poder de reviviros.
Se me vedaron los verdaderos pastos;
ahora paladeo la suntuosidad plena de corrupción.

Herido por sonidos enervantes
contemplo el valle azul, cubierto de praderas.
Las garzas blancas y de color de rosa huyeron,
al lago cercano que reposa y destella como acero.

Ella avanzó majestuosa, como acompañando a los sonidos.
Su dedo se sostuvo y tensó
los cordones de seda de sus atavíos salvíficos
que de noche hiló con madejas de hierba.

¡Oh sabio juego, adivinar el través de esta envoltura!
En mis pensamientos seguíamos siendo dos,
antes de que ella, tras bejucos florecidos
se marchara lenta hacia el lago cercano.

Ihr alten bilder schlummert mit den toten.
Euch zu erwecken mangelt mir die macht.
Die wahren auen wurden mir verboten.
Nun kost ich an verderbnisvoller pracht.

Gretoffen von berauschenden gerüchten
Erblick ich in dem blauen wiesental
Die reiher weiss und rosafarben flüchten
Zum nahen see der schläft und glänzt wie sthal.

Da schritt sie wie im ebenmass der klänge.
Ihr hochgestreckter finger hielt und hob
Der bergenden gewänder seidenstränge
Die sie bei nacht aus weidenflocken wob.

O weises spiel durch diese hüllen ahnen!
In meinen sinnen blieben wir ein paar
Bevor sie hinter blumigen lianen
Zum nahen see hinabgeglitten war.

***

de HELIOGÁBALO
Wenn um der zinnen kupferglühe hauben…

Cuando alrededor de las cobrizas cúpulas de las azoteas
por todas las fachadas sólo el sol palpita
y el frescor alienta aún en cortes de basalto,
entonces las palomas aguardan a su emperador.

Él viste túnica de azul seda,
sembrada de sardónices y zafiros,
guarnecida en su orla de cápsulas de plata,
mas en los brazos no lleva joya alguna.

Sonreía. Sus blancos dedos regalaban
granos de mijo de la dorada artesa,
cuando un lidio impávido surgió de las columnas
y a los pies de su señor humilló la frente.

Las palomas vuelan asustadas hacia el techo.
“Muero conforme, pues que mi rey tembló”.
Ancho puñal ya se hunde en su pecho.
Con verde zaguán juega la roja charca.

El emperador se retiró, con ademán de mofa…
Pero el mismo día ordenó, como recuerdo
que en la copa vespertina de vino
se grabase el nombre del esclavo.

Wenn um der zinnen kupferglühe hauben
Um alle giebel erst die sonne wallt
Und kühlung nocht in höfen von basalt
Dann warten auf den kaiser seine tauben.

Er trägt ein kleid aus blauer Serer-seide
Mit sarden und saffiren übersät
In silberhülsen säumend aufgenäht.
Doch an den armen hat er kein geschmeide.

Er lächelte. Sein weisser finger schenkte
Die hirsekörner aus dem goldnen trog.
Als leis ein Leyder aus den säulen bog.
Und an des herren fuss die stirne senkte.

Die tauben flattern ängstig nach dem dache
“Ich sterbe gern weil mein gebieter schrak”
Ein breiter dolch ihm schon im busen stak.
Mit grünem flure spielt die rote lache.

Der kaiser wich mit höhender gëbarde..
Worauf er doch am selben tag befahl
Dass in den abendlichen weinpokal
Des knechtes name eingegraben werde.

***

HIMNOS

Al satén azul, en la tienda de acampada
lo cobijan bandadas de aúreas luna y estrellas;
Sobre un pedestal se han dispuesto, en el extremo
los vasos de malaquita y alabastro.

Tres cadenas sostienen lámpara de cobre
que de nuestras frentes pálido fulgor vela.
Nos cubren los pliegues de un ancho manto
y ¡que no nos falte un haz de mirtos!

Pronto atendemos, de la bebida, la voz de oráculo
sobre tapices hilados con suave fibra.
El muchacho, atento a cada guiño
se inclina dignamente ante el gospodar…
Entreveo, como en mágica fuente
el tiempo remoto en que aún yo era rey.

Den blauen atlas in dem lagerzelt
Bedecken goldne mond- und sternenzüge.
Auf einen sockel sind am saum gestellt
Die malachit- und alabasterkrüge.

Drei ketten eine kupferampel halten
Die unsrer stirnen falben schein verhehlt.
Uns hüllen eines weiten burnus falten
Und – dass uns nicht ein myrtenbüschel fehlt!

Bald hören wir des tranks orakellaut
Auf teppichen aus weichem haar gesponnen.
Der knabe wohl mit jedem wink vertraut

Verbeugt sich würdig vor dem hospodar..
Mir dämmert wie in einem zauberbronnen
Die frühe zeit wo ich noch könig war.

***

O mutter meiner mutter und Erlauchte…

Oh, madre de mi madre, y excelentísima
¡cómo me turba la sucesión de tan severas palabras!
Tu reproche porque mi espíritu no te pertenece,
porque yo, descuidado, sin fruto lo disipé.

¿Recuerdas cuántas lanzas hendieron el aire
cuando yo en el Oriente luché por la corona,
y alabanza y reproche sonó para el temerario
que por entonces no había tomado aún la tierra?

No es debilidad lo que me aparta de vuestro trato;
he comprendido la locura de vuestro proceder.
¡Oh, déjame, ni afamado ni odiado,
libre de vagar por los caminos acotados!

y no busques alejar de mí al hermano
-¿aún en el sueño percibí tu mirada?-,
a quien encadenas ferviente a una absurda tarea,
revistiéndole con tus deseos de ropajes de esclavo.

Mira, soy frágil, como la flor del manzano
y manso como un cordero recental,
aunque yacen hierro, piedra y yesca
peligrosamente en el alma atormentada.

Desciendo por una escalera de mármol;
un cadáver decapitado en medio se agita;
allí rezuma la sangre de mi caro hermano:
yo sólo recojo, quedamente, la cola del manto púrpura.

O mutter meiner mutter und Erlauchte
Wie mich so ernster worte folge stört:
Dein tadel weil mein geist nicht dir gehört
Dass ich ihn achtlos ohne tat verhauchte.

Gedenkt es dir wie viele speere pfiffen
Als ich im Osten um die krone rang
Und lob und vorwurf dem Verwegnen klang
Der damals noch die erde nicht begriffen?

Nicht ohnmacht rät mir ab von eurem handeln.
Ich habe euren handels wahn erfasst.
O lass mich ungerühmt und ungehasst
Und frei in den bedingten bahnen wandeln.

Und wolle nicht den bruder mir entfremden
– Erkannt ich doch im schlaf dein augenmerk? –
Du fesselst eifrig ihn an blödes werk.
Dein zwang verkleidet ihn mit sklavenhemden.

Sieh ich bin zart wie eine apfelblüte
Und friedenfroher denn ein neues lamm.
Doch liegen eisen stein und feuerschwann
Gefährlich in erschüttertem gemüte.

Hernieder steig ich eine marmortreppe.
Ein leichnam ohne haupt inmitten ruht.
Dort sickert meines teuren bruders blut.
Ich raffe leise nur die purpurscheleppe.

***

EL SEÑOR DE LA ISLA

Cuentan los pescadores que en el Sur
sobre una isla espléndida en canela y en aceite,
y piedras preciosas que entre la arena rielan,
existió un pájaro que, posándose en la tierra
con su pico la copa de los altos árboles
podía deshojar, y cuando sus alas,
del color del jugo del caracol de Tiro,
había erguido en pesado y raso vuelo,
una obscura nube semejaba.
Si por el día en el bosque se ocultaba,
al anochecer regresaba a la orilla,
con la brisa fresca de algas y salitre
su dulce voz elevando tanto que los delfines,
amigos del canto, junto a la playa nadaban
en el mar henchido de doradas plumas y aúreos destellos.
Así había vivido, desde el primer comienzo
y sólo los náufragos le habían conocido.
Cuando un día las blancas velas
de los hombres, con propicio séquito
a la isla arribaron, la colina ascendió,
contemplando todos los queridos parajes,
extendió sus alas inmensas
y expiró entre gemidos apagados y dolientes.

Die fischer überliefern dass im süden
Auf einer insel reich an zimmt und öl
Und edlen steinen die dim sande glitzern
Ein vogel war der wenn am boden fussend
Mit seinem schnabel hoher stämme krone
Zerpflücken konnte. Wenn er seine flügel
Gefärbt wie mit dem saft der Tyrer-schnecke
Zu schwerem niedrem flug erhoben: habe
Er einer dunklen wolke gleichgesehn.
Des tages sei er im gehölz verschwunden.
Des abends aber an den strand gekommen.
Im kühlen windeshauch von salz und tang
Die süsse stimme hebend dass delfine
Die freunde des gesanges näher schwammen
In meer voll goldner federn goldner funken.
So habe er seit urbeginn gelebt.
Gescheiterte nur hätten ihn erblickt.
Denn als zum erstenmal die weisen segel
Der menschen sich mit günstigem geleit
Dem eiland zugedreht sei er zum hügel
Die ganza teure stätte zu beschaun gestiegen.
Verbreitet habe er die grossen schwingen
Verscheidend in gedämpften schmerzerslauten.


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Dos microrrelatos de Rogelio Dalmaroni

DESBORDE
Durante siglos los peones al llegar al casillero 8 se coronaban reina.
En abril de 1789, durante un torneo en las afueras de París, en un clima de revuelta popular, dijeron basta. Decidieron seguir siendo peones.
El tablero fue tomado y los reyes hechos rehenes.
El comité internacional suspendió el torneo y amenazó con eliminar a los peones del juego.
Fue la chispa que encendió los tableros.
En los torneos alrededor del mundo los peones exigieron la reforma y los jugadores se solidarizaron con ellos.
El comité prohibió el ajedrez.
La rebelión se extendió como reguero de pólvora a toda Europa.
Surgió entonces, con fuerza inusitada, un nuevo reclamo: la abolición de las coronas.
El 14 de julio de ese año se produjo la toma de la Bastilla en París.

LA DUDA
Al abrir la puerta, no se sintió seguro de haber apagado el calefón y volvió.
Cuando cerró la puerta, tenía dudas de haber cortado la luz y volvió.
Mientras esperaba el ascensor, dudó de haberle dejado las indicaciones a la empleada y volvió.
Saliendo del edificio, no recordaba haberle dejado alimento a la gata y volvió.
Ya en la calle, no recordaba adonde tenía que ir. Le hubiera preguntado a su mujer, si estuviera viva, o a su hijo, pero vivía con su familia en Nueva York, o a su hija, pero vivía en París.
Decidido, se fue hasta la esquina para hablar con el dueño del quiosco de diarios (no recordaba su nombre en ese momento), como lo hacía todas las mañanas; pero no encontró ningún kiosko.
Quedó en medio de una multitud que esperaba para cruzar la calle.
Se encendió la luz verde y todos avanzaron (a paso ligero y firme), menos él.