LA TIENDA DEL KIRGUISE

lugar de encuentro de los componentes y amigos del colectivo TERRITORIO KIRGUISE


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Paloma Bienert alucina en el MAS

_TGG9616OUR LOVE – NUESTRO AMOR. Plta. 3ª – Museo de Arte Moderno y Contemporáneo (MAS)

 

 

La lámina describe la obra a modo de subtítulo: “Talla bajo relieve con chorro de arena sobre mármol blanco”. Bajo el epígrafe Everlasting Love, se trata de una pieza de la serie Love Hurts, la autora lisboeta Catarina Campino la compuso en Santander en el año 2006.

Es una escultura no erguida, yacente. Quizá habría que entrar en el diálogo que propone tumbándonos, la energía femenina es horizontal, toca la tierra…

Quizá esta escultura, sea una “escultura social” –categoría inventada por el artista alemán Joseph Beuys– , y así, su colocación como núcleo del templo, en el que estamos, fue sabiamente elegida por los creadores del MAS, para junto con Catarina Campino, LLEVARNOS a considerar el recorrido en estas salas como algo a la vez espacial y temporal, VIVOYMUERTO a la vez …Permitir el modelaje de la percepción al antojo de nuestras intuiciones, embellecerlo o denostarlo, darle contenido a partir de los conceptos sugeridos por los artistas que nos rodean;

CO-CREARLO…

Esta pieza blanca, de aparente sola provocación, de “rol”, resulta enigmática.

Cuando “ el amor ” –ese vaho que asciende y desciende– , se pierde, se produce una mudanza sobre el deseo.Va convirtiéndose la vida en una extraña celebración, pues algo de nosotros se lleva quien se va, que vuelve para quedarse en un aleteo sin nombre… Y sabemos que han perdido importancia los símbolos, que no hay distancias…

Catarina Campino abre y cierra este espacio con sus rosas-esposas del matrimonio, con su “rosa de muerte”, reverso del amor. El amor, ¿qué es?, ¿una palabra poética?…

La autora, haciendo uso de la dialéctica de la sala, nos enreda en el oxímoron (de oxys-agudo, moros-romo), en el instante eterno de la tragedia humana, con el absoluto de la mujer como su correlato existencial.

Nos envuelve la bruma de lo perdido, ese rito musical –y ahora también visual– que caracteriza no solo al fado de las calles de Lisboa sino a todos aquellos que reconocemos la precariedad de la vida. Y si, en el epicentro del ágora se halla este símbolo –es “la Espera” circular de la mujer, en la obra de Vicky Cibera, danza de transición entre la realidad y la irrealidad, entre la noche y el alba– ,  un rayo furtivo se desprende del choque oscuro entre las cosas

… el acto poético puro…

Y así, el origen de la vida se nos presenta a la vez  –viene desde la siguiente sala en la imagen de Gustave Courbet que recrea la descomunal gracia de Javier Arce– , como otra verdad rescatada para el hipocentro –la parte más profunda– del templo:

bailando a través de las edades de la mujer hemos llegado a este túmulo.

Aquí, vemos representado un tálamo nupcial (Tálamo, lecho; el thalamon griego es el lugar de la casa donde habita la esposa, es la habitación central, la más oscura); se nos representa la muerte, como parte esencial de la vida, y queremos verla no como destrucción sino como renovación. El amor es el reflejo de la muerte, la muerte es espejo de la vida… el amor es una forma de quedarse…

“Haz que sienta que amar no es morir, que la entrega de sí mismo no significa la muerte, haz que sienta una alegría modesta y diaria, haz que no te indague demasiado, porque la respuesta sería tan misteriosa como la pregunta (…)”

(Voz de Clarice Lispector en el personaje Lori de “Aprendizaje”)

…Oímos más voces, oímos a los autores románticos, el amor platónico, oímos nuestra propia voz; es verdad, solo la perspectiva de la muerte nos da derecho a pensar o decir ciertas cosas…

Y, siguiendo el baile de lo real y lo latente, vemos a la mujer no en función conceptual o de solo-musa para el hombre, sino una mujer que trasciende el deseo (Etimología de deseo: latín desidere, bajo las estrellas;y desiderare, contemplar un astro o dejar de ver el astro), vertido sobre ella, que se coloca bajo las estrellas, libre, y es ella quien se manifiesta, quien besa, quien trova.

Hay en estas salas una inteligencia que teje pensamientos, como mensajes de pájaros que vinieran a regar las hojas de la rosa que cuelga intermitente en las paredes, que yace en la lápida. Una inteligencia que va de rosa en rosa, de mujer in blue a mujer Olimpia sabia, y en el eterno terreno de la ambigüedad, deja abierta la memoria para la interpretación, lugar intermedio entre la evidencia y la interioridad de cada uno de los paseantes.

…Inmersos en este baile, atisbamos la imagen de la condición humana fundida en su completo universo: el presagio del amor, el hecho del amor, su pérdida –el dolor–, y su recuerdo…

ALUCINACIÓN, como ritual desde el centro cósmico –rosa de los vientos– del zigurat que significa OUR LOVE, de Catarina Campino.

 

RITUAL

 

Tócame, varita de cedro

en las manos,

deja al jardín de tu tinta

espejear antes de que envejezca.

 

Traer las imágenes del mundo

me es necesario ahora,

para no repetir el ser alojado.

Temo el antifaz de lo nuevo, de lo viejo, el fácil contagio de los símbolos.

 

Dame el tronco-consejero del manzano,

quiero su pomo rojizo y afrutado,

tócame, tótem sagrado:

quiero ser céltica

y mansa,

quiero vivir con el ser que me habita desde el límite del tiempo.

 

 

“Mandalas Vivientes”, Paloma Bienert

 

En este punto, las “estaciones amorosas” que nos circundan se juntan con los poemas que siguen.. A través de este lecho-altar, cuna-tumba de alquimia:  la voz del hombre, y la voz de la mujer, se convierte en una sola voz…

 

LA QUEJA POR AMOR

Del hombre

 

Mató aquel hombre lo que amaba, ¡y debía morir por ello!

 

Y esta verdad, sepan la todos,

cada hombre mata lo que ama.

Unos matan con su odio,

los otros con palabras blandas,

el que es cobarde con un beso,

¡y el de valor con una espada!

 

Balada de la cárcel de Reading, Oscar Wilde… Each man kills the things he loves, fragmento, Carlos Aires (viene de la Planta 2ª.)

De la mujer

 

Ven y se una flor en mi pecho

para que pueda refrescarte cada mañana con un estallido de risa.

 

Si no sabías amar,

¿por qué has despertado mi corazón dormido?

 

Mi boca te pertenece, devórala, no temas nada.

No es de azúcar, no corre el riesgo de deshacerse.

Mi amor, abre mi tumba y contempla

el polvo que cubre la hermosa ebriedad de mis ojos.

 

 

Landay del triunfo del amor, por una mujer pashtún. Recogido en Guardar la casa y cerrar la boca, Clara Janés

 

EL AMOR Y SU REVERSO

 

La mujer

 

Amor de los incendios y de la perfección, amor entre la gracia y el crimen,

 

como medio cristal y media viña blanca,

como vena furtiva de paloma:

sangre de ciervo antiguo que perfume

las cerraduras de la muerte.

 

 

Poema Amor de los incendios y de la perfección, Blanca Andreu.

 

El hombre

 

Para el amor, un dolor que queme el velo es necesario.

A veces es revelador del ser, su confidente a veces.

 

Un poco de amor abarca más que todo el horizonte,

un poco de dolor abarca más que todos los que aman.

 

El amor ha sido siempre el centro del universo,

pero nunca ha existido el amor sin dolor.

 

En el paraíso se conoce un amor exento de dolor.

El dolor solo es propio del hombre.

 

 

“El lenguaje de los pájaros”, Farid ud-Din Attar, poeta persa de la segunda mitad del siglo XII.

 

 

AMOR DE DOS

 

En el hombre

 

Al cerrar los ojos los abro dentro de tus ojos.

En su lecho granate siempre está despierta y húmeda tu lengua.

Hay fuentes
en el jardín de tus arterias.

Con una máscara de sangre atravieso tu pensamiento en blanco:

desmemoria me guía
hacia el reverso de la vida.9

 

Poema A través, Octavio Paz.

 

En la mujer

 

Di: «Mujer»

y mi melena de loba despierta

incendiará, silencio ciego,

tu piel de cervato.

 

«Mujer»  y mis fieles esquinas iniciarán

su curva gualda imantando con las tuyas

en prometido abrazo de fundición.

 

«Paloma»

y atenderé tu llegada canela

como la ceremonia de pertenencia,

ritual encarnado que nos completa.

 

Di: «Ven»

y los tallos del alfabeto propio

se despedirán hasta elongarse

y provocar insospechados daños

en los extremos del terciopelo

que anuda, irreversible,

nuestra urdimbre.

 

Poema Despierta,” Mandalas Vivientes”, Paloma Bienert.

 

DESPUÉS DEL AMOR

 

El hombre

 

Tendida tú aquí, en la penumbra del cuarto,

como el silencio que queda después del amor,

yo asciendo levemente desde el fondo de mi reposo

hasta tus bordes, tenues, apagados, que dulces existen.

Y con mi mano repaso las lindes delicadas de tu vivir retraído.

Y siento la musical, callada verdad de tu cuerpo, que hace un instante,

en desorden, como lumbre cantaba. (…)

 

Tocando esos bordes, sedosos, indemnes, tibios, delicadamente desnudos,

se sabe que la amada persiste en su vida.

Momentánea destrucción del amor, combustión que amenaza

al puro ser que amamos, al que nuestro fuego vulnera.

 

 

Poema después del amor, Vicente Aleixandre.

 

La mujer

 

Me conmueve verte dormido, hundido en las sábanas

con el abandono del sueño, enigmáticamente encerrado en tu cuerpo.

También yo me dormiré y entonces quizá te despiertes

y pienses esto que yo estoy pensando, tal vez

me imaginarás enredada en algún árbol enmarañado

de los que sabes que me encantan y me quieras alcanzar tocándome,

sacándome del mutismo

de estación de radio apagada, volviéndome a traer hacia tu lado

hacia el amor que nos dio el sueño.

 

 

 

Poema Te duermes, Gioconda Belli.

 

AMOR DESPUÉS DE LA MUERTE

 

El hombre

 

Aquí descansa Julieta y su hermosura transforma esta cripta en un regio salón de fiestas, radiante de luz (…) ¡Aquí fijaré mi eterna morada, para librar a esta carne, hastiada del mundo, del yugo del mal influjo de las estrellas!

 

Voz de Romeo, “Romeo y Julieta”, William Shakespeare.

 

 

Si tras la muerte

doble sepultura encontrara en tu memoria

hasta brillar en su cielo vacío,

entregaría toda mi vida

a un lento olvidarme en ti

para más allá del deseo

sentirte presencia inmortal.

En el resplandor de no esperarte

resurrección será la nada.

 

Poema Inmortal, “El pulso de las nubes”, Javier Lostalé.

 

La mujer

 

Entre perderme translúcida en su búsqueda

o colgarme del azul abismo punzante y

trasluchar el olvido del útero

que nos volverá a cobijar, siempre…

elijo

encontrar,

bajo el arco que

honra la belleza única de su memoria

—donde crece incesante su piel y la mía—,

el presente, como un nuevo sol.

                                                       

Poema La rosa y el ruiseñor, “Mandalas Vivientes”, Paloma Bienert.

 

 

Y así, el final del viacrucis… He aquí un “Poema de Ecos”.

 

 

POEMA DE ECOS 

 

Rosa de papel

en los colores del círculo,

fondo de oscuridad que indaga.

 

Rosa escarlata, quieta en el vientre,

abrupta y seda fuera de su jaula.

 

Rosa de los vientos, tu Norte

deshiela la espera,

en pacífica paz se desangra.

 

Sola Rosa, de nadie,

rosa de vida y de muerte

tambor del fértil femenino que

conoce el simple y el compuesto, que

conoce al héroe y a la maga.

 

Única rosa de Eurídice y Orfeo

sueño de dos en el seno de Ofelias,

en la ceremonia blanca, rosa communiante

en luz de novias, colmada,

el victorioso laurel que oculta

la rosa negra

sobre este ónfalo de arena blanca.

 

Espera el siguiente fruto, el “0”

es negro y es ABRACADABRA.

en este lecho Orfeo y Eurídice

hacen el amor, bailan

Aparece y desaparece el Eco

cada uno con su rosa acostada,

dolmen de ocho pétalos

címbalos desde el túnel…

 

 

Aquí, altar sin tiempo,

infinito lazo, el peligro aguarda,

y el valor,

 

semilla que anuncia verde paz

de un jardín,

o imposible

insomne

insensata                 rosa azul…

 

 

Un secreto pájaro enamora la muerte

pues el amor solo es

una palabra,

conjuro

en la hoja

que cede solo a un movimiento

que deshaga el nudo,

 

y corona de alegría

con esta quietud

invisible

en la guirnalda.

 

 

Paloma Bienert Barberán

 

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Casas solas

 

Las casas solas son como los perros que esperan. Sus ventanas son los ojos de estos perros tendidos junto a la puerta. Las casa solas tienen que esforzarse en no imitar los ruidos de sus moradores. Las casa solas se preguntan si volverás mañana, o dentro de cien años. Está fresco en cada sillar el mazo del masón. Los anillos de los árboles en cada viga rememoran otras primaveras. Sienten pesar esas tuberías sin agua atareada en su viaje hacia el fregadero. La olla se asombra, sin cuchara ni caldo que acoger. Las casa solas, las habitaciones donde la luz del día está vedada, se acurrucan como si tuvieran un vientre y se tienden en las camas vacías. Las casas solas, bajo la tierra, avivan su única pavesa en el hogar extinto.

 

Lucio pedraz


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En el día de Cervantes, un poema de Sagrario Torres

 

Dime:

Si yo fuese a tu alcoba

en una noche clara,

desdoblado mi oloroso cabello,

y mis dientes brillaran

al borde de tus labios,

¿cómo responderías oyéndome decir: ¡Abrázame!?

Romperías las leyes

del gran amor que te sujeta?

 

Mas, no. No te provocaré. Intento vano.

 

Yo sé que aunque me encuadre tu mirada,

no me pinta el pincel de tu deseo.

 

QUIJOTE:

Te han amado los hombres.

Yo te amo por todas las mujeres.

 


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Ficciones mínimas

OTOÑO EN PARÍS

Con sesenta años y unos kilos de más, aunque aún atractiva, a Josefina le estaba ocurriendo lo previsible, sus clientes de años ya no la llamaban y en La Biela, a donde iba todas las mañanas, ya nadie buscaba levantarla.
Acepta la invitación de Pierre para visitarlo en París; un diplomático retirado, viudo, con el que había tenido una relación sentimental en Buenos Aires hace varios años.
Se encontraron para almorzar en Le Grand Véfour.
Era un luminoso día de mayo.
Él estaba envejecido, con 74 años, pero conservaba la pinta, y seguía siendo tan agradable como cuando lo conoció.
Ella estaba ilusionada, se sentía muy bien con él.
Pierre se percató de que la mujer de la mesa de al lado se dejó olvidado su bolso y llamó al mozo para avisarle.
Estalla la bomba.

Después que se arrojó por la ventana y cayó dislocado sobre el asfalto; su padre, que era muy meticuloso, bajó inmediatamente para acomodarle el cuerpo, limpiarle la cara de sangre y abotonarle el saco; antes que se llenara de curiosos.

Vivís en la Luna, me dicen siempre.
No les cuento como voy y vengo en una pequeña nave invisible, que tengo una novia y tenemos sexo levitando, y que pronto ya no volveré a la Tierra, porque no me creerían.

Dono órganos. Sin uso

 

Rogelio Dalmaroni


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Alucinaciones en el MAS

Queridos amigos:
El Museo de Arte Moderno y Contemporáneo ( MAS ) retoma el ciclo “Alucinaciones”
 cada tarde del MARTES a las 7.30 
Una persona que trabaja en un campo creativo no directamente relacionado con la actividad del Museo, adopta otra de sus voces y “Alucina”, reviste la creatividad de algo nuevo en un diálogo emocionado con una obra perteneciente al MAS.
                      Preciosa propuesta que da a luz el  hecho diferencial en cada uno de los participantes, nosotros …
Esta tarde dos periodistas, Mada Martínez y Lola Gallardo harán su Alucinación
El próximo MARTES  26 a las 7.30 
será una voz poética
Haré la presentación de OUR LOVE , escultura de Catarina Campino 
de esa voz, que en redonda ALUCINACIÓN,

iniciará la música de las voces, que desde la obra, conectan con las vuestras

….no estaré, no estaremos solos… Paloma