LA TIENDA DEL KIRGUISE

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Presentación “Mandalas Vivientes” de Paloma Bienert

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Apuntes presentación Mandalas Vivientes de Paloma Bienert

       Buenas tardes, procuraré ser breve….

   El otro día acudí a la presentación del libro “Reflexiones y Epifonemas” de Rafael Barret, del dandy aristócrata y anarquista Rafael Ángel Jorge Julián Barrett y Álvarez de Toledo, filósofo, narrador,  duelista… Buena parte del libro es una recopilación de aforismos inéditos y rescatados del olvido en Paraguay por Cristian David López. La presentación se enriqueció con el comentario del crítico  José Luis García Martín  y  el buen oficio de Luis Alberto Salcines.. Entre otros, igualmente destacables, se leyó este epigrama:

                                                                                 “La cortesía: Un lubricante”

Si al incisivo ensayista del “noventayochismo”, casualmente nacido en Torrelavega, no le falta su razón aunque sea en greguería, no es menos cierto que, como en todo, hay matices y casos.

    Entonces, aquí primero, como es natural, y la cortesía exige, y mas cuando genuinamente brota el impulso, dar las gracias a todos los que os habéis acercado, muchas caras amigas, a acompañar a Paloma en este acto de presentación. Igualmente reiterar, siempre, nuestro agradecimiento a Paz Gil por la importante labor que lleva realizando por la divulgación de nuestra cultura, y desde hace años al frente de la librería y que no hace mucho le ha sido reconocido el mérito con este significativo Premio Nacional de Librería Cultural.

    Bueno, ahora ya hablemos de Paloma en sus versos…

   Como cuento en el prólogo aún no ha pasado un año en que conocí a Paloma. Me llamó la atención su esbelta presencia, su afabilidad y, mas si cabe, todo su apasionado interés por los temas que habían ido surgiendo en el curso de las ideas, en las veraniegas Lecturas que, desde hace años, ha venido coordinando su “paisano” el filósofo, cosmopolita, divulgador y esteta, profesor Francisco Jarauta. Enseguida supe que Paloma también era poeta.

     Paloma acababa –como quien dice- de “desembarcar” con su familia en la ciudad. Y pensé para mí –¡Pobrecilla, sin conocer a nadie aquí, le va a ser difícil (recordando lo que me había pasado a mí cuando, hace ya bastantes años, llegué de Paris…) le va a ser difícil, digo, encontrar su espacio, en la ciudad – por lo que me propuse conectarla lo antes posible, hacer de facilitador para una más natural integración de la recién llegada al “mundillo cultural” de la ciudad. Y así creo que ha sido. Pues aquí estamos en esta “presentación en sociedad”, en esta suerte de “puesta de largo” (aunque ahora al parecer vuelve a “etiquetarse” al vestido corto….) En fin, metafóricamente hablando, esta puesta de largo literario o poético. Esta presentación de su primer libro: Mandalas Vivientes.

      Además -para el que no haya reparado en ello- pareciera querer cifrarse el destino en la fecha mágica: la sosticial noche de San Juan; el día de hoy.

    Como antes decía, supe de su condición poética y como me había pasado algunos de su poemas pensé que merecían ser compartidos por lo que, tras comentarlo con Marina, Marina Gurruchaga -aquí presente- la promotora del colectivo -que con todo derecho podría estar aquí en la mesa pues ha sido fundamental impulsora de esta edición- al poco se colgaron en el blog-revista del Territorio Kirguise.

    Volvemos a esa primera impresión, en esos cuatro poemas iniciales, donde encontré calidad y calidez, humana y personal, sensitiva y singular expresión de una sensualidad mediterránea que, enseguida, me hizo relacionarla con lo mejor de la tradición de la, siempre renovada, estirpe de Safo -no deja de sorprendernos, si se me permite el inciso, que una poetisa de hace dos milenios y medio, de la que apenas nos han llegado unos fragmentos en los papiros helenísticos, siga siendo tan actual-. Así los versos de Paloma giraban, blanco remolino de sábanas, entre destellos, los mismos reflejos en la espuma de las olas bajo los acantilados donde se bañó la Diosa…

       Aquí el poema:

Una o ninguna

Una o ninguna soy

aparte del camisón de encaje

un exorcismo a la desnudez que me atraviesa.

Desnuda voy durante el día

y a veces, en la noche, me cubro de sedas

porque tan libre como el mar, me rindo.

Una o ninguna, no necesito

definición, ¡ qué alegría!”

    En Paloma se trasluce también un candoroso entusiasmo, perdura ese encanto infantil de la niña en su mirada ilusionada en un universo constelado, de luceros repleto. La pura capacidad de la expresión maravillada. Fíjense también en el dibujo, como un sintetizado autoretrato de la autora en su portada.

Mandalas vivientes portada rcor

       Así (cito):

“El desván de un organista mezclador de viajes

reúne los primeros sonidos:

se van ordenando

lluvia de estrellas

escalas de fuerte materia alada,

con facilidad.” (de Coda)

 

“se descuelgan

luciérnagas celestes

sobre el papel. (de Inspiración)

      Paloma recorre su cuerpo, se explora en su aventura, se encuentra y reencuentra encarnada de metáforas, pareciera que -impelida por su propio nombre- se trasciende en el libre vuelo de sus muchas alas aludidas…

      Cito:

Trashumancias

Carne tuya

flota entre

mis alas

Los peldaños

de mi vida

cuentan muchos pasados.

 

Estos otros versos:

“la mujer que teje los textos a medias con la vida

la señora nimbada de espuma que junta en el mar pájaros blancos,

los que la llevan, que la están llevando.”

(de Recolección de sueños)

 

Pájaros. Los alados pájaros siempre inspiran analogías: volar y cantar. Salimos pues del cuerpo, nos prolongamos en el espacio respiramos y somos aire mas allá de la dermis.

    Aquí no puedo evitar -tal vez esté en el inconsciente común- asociar el poema de Paloma La Rosa y el Ruiseñor con aquel -tremendamente poético ( probablemente con ecos de estética sufí)- cuento El Ruiseñor y la Rosa de Oscar Wilde:“sólo la sangre de un ruiseñor podía colorear el corazón de una rosa”…. Que creo que ella nos lo leerá…

     Decir también, como abundo en el prólogo, que en Paloma destaca una mirada cromática, emocionalmente coloreada; a la manera de Goethe con su sensible Teoría del Color: una metafórica policromía emocional pues en ella, en la mas pura sinestesia, están “trascendiendo” todos los colores del iris. Así los verán cuando transiten por sus versos.

    Colores que me llevan también a esos mandalas de vivo color que en Paloma se cargan de significado. Aunque también ya los comenté en el prólogo volvamos a ellos, de otro modo.

    En el budismo tántrico, tibetano, hay un ritual denominado Kalachakra Mandala, es un mandala esmeradamente hecho durante muchísimas horas (en Occidente tenemos otro tiempo), minuciosamente realizado en arena de colores y su mayor simbolismo se alcanza al final del rito cuando todo es borrado, deshecho, concluyéndose así la ceremonia. Siempre que se hace se revive. En el simbólico hecho reside su intemporalidad, se expresa así, en esa disolución lo ilusorio de la identidad, de la propia realidad.

          Cito:

Mandala Viviente

Unos pasos delante

va mi imagen.

Cerca, un alambre finísimo

dibuja incesantes espirales en el aire

sobre las cuerdas de un navío volador,

como los mandalas de esos

niños de ojos asombrados,

se anudan a mi piel,

acaso seamos lo mismo.

Cuelgo del hilo

de mi pensamiento y de un mandala de azules,

¿sabré si he llegado donde ellos, dueña,

o si me llevan desde siempre más allá de mí?

 

Disolverse en el éter, trasfigurarse:

Cito:

Hombre nuevo

El papel me devuelve

los ecos de las palabras que pronuncié con un sable,

en forma de túnel.

Su oscuridad se transforma

en adherente imán, alerta, misterio que mi piel desea atravesar.

Aunque surcada por la dificultad del hallazgo y la pérdida intermitentes,

las estalactitas de mi garganta recuerdan

la alabanza, el brillo y la fuerza del agua que aquí vivía,

y se preguntan si esta negrura

no velará la negación de un puente

para un valiente ilustrador que lo descubra.

Quizá sea el hombre nuevo capaz de amar:

de más allá de nosotros

extraerá el valor

para atar las antiguas palabras mal pronunciadas, a las nuevas

o quizá simplemente, el sueño del comienzo

desde dentro

se haga verdad.

     En el trance poético somos otro, Je est un autre “Yo es otro” como nos dijera Arthur Rimbaud; que nuestro espíritu, rotas sus amarras, parece moverse libre, trasmigrar; o, tal vez, sea arrastrado o fundido con algún principio generador. Paloma alude a los presocráticos; así al filósofo de Éfeso Heracto, Heráclito así acentuado mas tarde para la prosodia latina, (Shakespeare o Sha-kes-pe-a-re) yo, como “GarcíaCalvista”, lo digo aquí a su manera. Heracto. Llamado “el oscuro”, el filósofo del principio generador: el fuego metafórico, el filósofo del oxímoron y del logos. Filosofía y poesía estaban intrínsecamente unidas.   Y lo han estado -como quien dice- hasta hace cuatro días….

     Cito:

“Su Majestad la Naturaleza me confunde entre

Heráclito y Parménides,” (de rio Ara)

 

Y para acabar me citaré a mi mismo con la parte final del prólogo:

Recuerdo que Paloma, tras coincidir en varios recitales y encuentros con consagrados poetas “auténticos”, por e-mail me preguntó: ¿seré yo auténtica?

A vuelta de correo -“a vuela pluma”- le contesté:

       Querida Paloma: La autenticidad poética no se pesa, densa o ligera, trágica o lírica; tiene una base sensible, emocional, pero también como toda obra artística se erige en construcción pues -aunque lo ignoremos- los ladrillos nos son dados, se rehacen en su combinatoria las formas, los ritmos son ecos cordiales entre sombras de respiratorias cadencias, como las ondas, las olas, el baile de las nubes que el viento arrastra y deshace. El cuerpo es campo para la experiencia del tiempo, magnética la atención en el relieve de nuestros aconteceres; así, el dolor esculpe, la alegría exalta, los afectos parecen sernos dados, comulgamos en el eros, con sus lágrimas a veces; seguimos caminando en un paréntesis donde el aprendizaje es un afán mas que un resultado, pues, pese al conocimiento acumulado, nuestra “inventada” Naturaleza mantiene su velo a las preguntas últimas que no son sino las primeras  “La naturaleza gusta (ama) ocultarse” (Physis Kryptesthai philei) que nos dijera Heraclito. Siguen, intemporales, danzando las esferas. El poeta se mueve en la frontera, en el límite  de la palabra, la comprensión, la ambivalencia sentimental, la canción y el silencio. Todo, el todo, pasa por él: fugaz estrella. Consumiéndose en su fulgor…

                            Un abrazo primordial       

 

                                  Ahora lo que procede es ceder la palabra a la poeta….

¡Paloma, todos tuyos!

Mariano Gómez de Vallejo (Mortera 22 junio 2014)

 

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 El colofón musical a cargo del pianista David Espinosa Gironella

 


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ESTRELLAS FUGACES

Por el maestro KONSHE JOSHVENDO

 

Hay que frecuentar a los amigos con moderación y a los enemigos todos los días.

                                                                 *

El machismo es un racismo de género.

                                                                 *

Lo que más me repugna de matar a un ser humano es que sólo pueda hacerse una vez.

                                                                 *

Cualquier cosa, excepto el dinero, posee un valor incalculable.

                                                                 *

Para tener amigos hay que olvidarse tanto de lo que se da como de lo que se espera recibir.

                                                                 *

Lo único de lo que hay que arrepentirse en esta vida es de haberse arrepentido alguna vez.

                                                                 *

Para que religión y ciencia coexistan en armonía sólo hace falta que la primera no traspase lo metafórico y la segunda no extrapole más allá de su ámbito concreto.

                                                                 *

El problema de seguir un camino es que sólo nos conduce adónde él quiere.

                                                                 *

Qué blancos son los esqueletos de los negros.

                                                                 *

Del teocentrismo pasamos al antropocentrismo. Y ahora, agobiados por sus consecuencias, empezamos a acercarnos al biocentrismo.

                                                                 *

Cada hombre carga con un saco que contiene su propio infierno. Y no quiere recordar que puede soltarlo.

                                                                  *

Uno de los mayores logros del progreso es que permite reconocer las ventajas del atraso.

                                                                  *

No hay dragón que no duerma sobre un tesoro

                                                                  *

La seriedad desvinculada de la risa es una campana que voltea sin sonido.

                                                                  *

La distancia más corta entre el querer y el poder es la trayectoria de una bala.

                                                                  *

La verdadera libertad está en el instante presente. El pasado y el futuro nos la arrebatan.

                                                                  *

No conocerás el verdadero talante de alguien hasta que no veas cómo actúa cuando se siente herido.

                                                                  *

Los jóvenes viven como si fueran eternos; los viejos como si ya hubieran muerto.

                                                                  *

Nadie ha muerto; sólo algunos sueñan que viven.