LA TIENDA DEL KIRGUISE

lugar de encuentro de los componentes y amigos del colectivo TERRITORIO KIRGUISE

LUCRETIA EN EL CONGRESO DE BATH (3). Tras una agitada jornada, Lucretia y Annick conocen a Pritam y Erikka. Por Mariano Gómez de Vallejo.

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Day 7

     Se despertaron con la noticia de que se había formado un  “gobierno de crisis” pactado y representado por los dos partidos mayoritarios con el denominado “Gabinete de Urgencia Nacional”; si bien habían incluido a un miembro destacado del partido de  los ultranacionalistas… Entre las primeras medidas decretadas estaba la de la persecución penal -como crimen contra el orden público- de cualquier acción saboteadora de los “Comandos de Acción Analógica o A.A.C., todos aquellos grupos vinculados a los movimientos “anti-alfanuméricos”, las crecientes corrientes de contestación contrarias al omnímodo y ubicuo control tecnocrático de un estado predador que se había vuelto cada vez mas “electronoico”.

      Tras el desayuno comenzaron las bajas. Algunas anunciadas y otras, las mas, no. Con excusas y justificaciones algunas; pero la mayoría haciendo un mutis por el foro. El hecho es que, a la hora de la primera ponencia del día, el aforo del salón de actos, casi repleto la víspera, ostensiblemente clareaba…. Esperaron; infructuosamente: Tampoco apareció Valentine Penrouge, teóricamente tenía que haber llegado desde Farley Farm en East Sussex, era la ponente de:

West Dean House a surrealistic rehabilitation”

     Se planteó incluso anticipar la clausura del congreso; pero los ponentes restantes y otros congresistas resistentes, airadamente, se negaron. Tras acalorado debate. Annick tomo la voz y, templando las sucesivas gaitas (célticas las mas sonoras), consiguió que acordasen seguir con el programa. Saldrían a Montacute House.

        El cartel anunciaba que entraban en el condado de Somerset, donde se encontraba la mansión. Lucretia cada vez que escuchaba o leía este nombre no podía evitar asociarlo con Maugham, Sommerset Maugham, el archifamoso escritor de los años 30 que su abuelo materno llegó a conocer, mucho antes que llegase a ser el popular novelista, cuando ambos hacia finales del siglo XIX coincidieron como estudiantes en la universitaria Heidelberg. Además su madre Ingebor fue una gran admiradora de dicho escritor. Ella misma de niña se acostumbró a ver en la biblioteca de su casa en Gdansk muchas de sus obras en inglés; y, ya adolescente, leyendo alguna como  The Razor’s Edge (El filo de la navaja) del mismo autor; pero sobre todo su favorita, varias veces releída, Lost Horizon de James Hilton, que fuera coetáneo de Maugham ; que también había visto múltiples veces en aquella película dirigida por Frank Capra en 1937, ya que había conseguido una copia ilegal en vídeo doméstico. Esa iniciación, un tanto ingenua – ahora la veía- pero poética a su vez, a Oriente y su mística.

     Llegaron. Se consideraba a la mansión  Montacute House “una de las indiscutibles maravillas de la arquitectura isabelina tardía”. Fue construida por Sir Edgard Phelips para poder invitar a que la Reina Isabel I pasase en su casa el verano. En el conjunto arquitectónico con su característica planta isabelina en forma de “E”, sus arcos conopiales en las entradas, sus gabletes de origen holandés donde seguían llamando la atención sus remates de “monosabios”; lo mismo sus escultóricas nueve virtudes “togadas” que daban a su fachada la solemnidad suficiente para contrapesar la ligereza de sus grandes ventanales de estilizados parteluces, un alarde arquitectónico en su día. Tras recorrer sus galerías, sus elegantes salones, comedores, uno enorme, grandes y duplicadas escaleras (hasta donde en tiempos llegaban con sus propias  caballerías) daban acceso a los otros pisos donde se encontraba la imponente biblioteca y otras enormes dependencias.

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(Para ampliar clickar imagen,  y “lupa” para leer lema)
Vidrieras jacobinas en Montacute House

     Annick disertó sobre las espectaculares vidrieras cuyos motivos decorativos apenas dificultaban la transparencia de manera que se podían contemplar las magníficas perspectivas de los ajardinados exteriores. También reparó en el lema de los dos escudos heráldicos centrales: “Honi soit qui mal y pense” de origen francés antiguo y que aparece también en el manuscrito de ciclo artúrico Sir Gawain y el Caballero Verde, cuya historia gira en torno a la decapitación,  y que viene a decir “Que el mal (o la vergüenza) caiga sobre aquel que piense mal de ello”. Lema que sería adoptado por la Orden de Caballería de la Jarretera con su simbólica liga y leyenda que, tras el interés mostrado por los visitantes, pasó a comentar:

              – “Cuenta la leyenda que en un baile que ofrecía el rey Eduardo III mientras este bailaba con Juana de Kent (quien llegaría a ser la primera  Princesa de Gales) se le cayó a la dama la liga del jarrete quedando con el miembro a la vista; el rey rápidamente intervino colocándose el mismo la liga en su pierna para evitar la vergüenza de la joven y diciendo la famosa frase : «Honi soit qui mal y pense» («Que se avergüence aquél que de esto piense mal»). También se dice que dicha dama era en realidad su suegra Catherine Montacute, condesa de Salisbury”… –Y añadió Annick – De ahí también probablemente que el lema esté en esta casa.

       En el último piso se encontraba la galería de mayor tamaño que era utilizada por la National Portrait Gallery para exposiciones temporales.

      Salieron al jardín. Fuentes, estanques, parterres, avenidas flanqueadas por árboles de gran porte. Finalmente se acercaron a la orangerie, lo que fueron los primeros invernaderos . Allí, en ese “templado” espacio habían dispuesto el lunch para los congresistas.

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Orangerie

      Durante el almuerzo les comunicaron que se cancelaba la siguiente visita: piquetes de manifestantes estaban cortando el tráfico en la ruta hacia el condado de Sussex y ahí era donde se encontraba West Dean House. Que para canalizar la “espontánea” proliferación de somatenes descontrolados se estaba organizando apresuradamente la Home Guard[1].

            -Pues la tenemos buena!- dijo Lucretia- Como siga sí la cosa…

       -Ya siento –se lamentó Annick- no poder ver la Propiedad que cobijó a los surrealistas, la del poeta Edward James, el surrealista y mecenas inglés del grupo.

         -Yo también lamento que se nos estropeé el viaje por Sussex. También hubiera gustado pasar por el Felpham de William Blake. En fin, las circunstancias mandan.

           Así las cosas, la organización decidió devolverlos a Bath.

       Durante el regreso Annick –ya que se había interrumpido la visita a West Dean House- habló, largo y tendido, de su extravagante dueño Edward James. Aquel antiguo amante suyo había sido en su primera juventud un furibundo surrealista y era un gran connaisseur del mundo surrealista y sus aledaños.  Uno de sus cuadros favoritos de René Magritte entonces era precisamente el cuadro titulado “La reproduction interdite” el retrato de Edward James, donde , aparte de citar en el mismo cuadro a Poe (y nada menos que con su extraordinario relato “Aventuras de Arthur Gordon Pym”), se ve a E. James mirándose al espejo; pero donde en el mismo se ve así mismo, a su cogote, traseramente contemplado: perturbador en su efecto de desdoblamiento e interrupción mental: contemplándose a sí contemplándose a sí; sugiriendo, por añadidura, un efecto de virtual mise en abyme”.

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(para ver libro con lupa clickar en imagen)
René Magritte “La reproduction interdite” 1937

        Annick también le comentó a Lucretia lo que le había oído a su antiguo amante:

        -Resulta que Edward James estuvo a punto de ayudar a la República Española con la donación de unos modernos bombarderos checoeslovacos a cambio de exponer las pinturas del Prado en París con  la garantía del Tribunal Internacional de la Haya.

          -Ah sí? ¿Y cómo fue eso? –Preguntó Lucretia.

        -En la propuesta medió Salvador Dalí a quien E. James había comprado en ese año casi toda su producción pictórica. Este se lo comunicó al, entonces, su amigo el cineasta surrealista Buñuel, quien detentaba una representación de la República en Paris.

       – Y que pasó?

     – Creo que finalmente -dijo Annick- la cosa políticamente se desestimó por parte del Gobierno de la República Española[2].

      – Que curioso! Un gesto parecido al de Lord Byron con la financiación de un batallón para la causa de Grecia.

      – Sí, algo así, mas o menos…..-Y prosiguió Annick. Yo hace unos años llegué a visitar el castillo surrealista, bueno lo que quedaba, que Edward James construyó en Méjico, en Xilitla. Las ruinas de simbólicas reminiscencias neogóticas de su arquitectónico delirio, su encastillado sueño surreal invadido por la selva, devorado por la vegetación, una sensación realmente onírica…Algo de Edén apocalíptico.

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Ruinas del Jardín del Eden en Xilitla

         Todo se oscureció de repente. Comenzó a arreciar un fuerte temporal. Lluvia, viento, granizo. Una potente tormenta. Casi se detiene la marcha. Pese al natural temor infundido por los meteoros el paisaje adquirió también una belleza de ribetes apocalípticos. Lucretia lo vivió demiúrgicamente como si todas las dúplices intensidades de William Blake se hubieran convocado y quisiéraselas dar al natural. Tanto Annick como ella cómplicemente enmudecieron ante el espectáculo.

            Tras la restauración del suministro eléctrico oyeron en las noticias que se hablaba insistentemente de abrogar la ley dinástica. La energía desencadenada por la crisis político social parecía apuntar hacia algunas cabezas…

En la recepción del hotel un flemático gerente les confirmó que “pese a esos pequeños contratiempos meteóricos y políticos” la cena prevista el en  “The Old Castle Restaurant” proseguía “of course” con su programa….

            El diezmado grupo de congresistas accedió al gran salón decorado con una suerte de “medievalismo prerrafaelita” y se fueron acomodando en las largas mesas, aún mas holgadas dadas las circunstancias, e iluminadas por los cientos de velas encendidas tanto en los plateados candelabros como en las lámparas-araña de la artesonada techumbre.

      El azar (o la necesidad, nunca se sabe..) hizo que se colocase enfrente de Annick y Lucretia aquella llamativa pareja de congresistas…

       Se trataba de Mr. Pritam Nadir Khan, sij de religión a juzgar por el turbante, quien como director del Museo de Arte Colonial de Chandigar estaba previsto como ponente para el último día del congreso; y de su acompañante, una atractiva mujer, de generoso escote en su despampanante vestido drapeado y a juego con el color rojo manzana del turbante de su partenaire. Se presentaron: Kraken, Erikka; danesa al parecer, era el nombre de su pareja.

      Tras los preámbulos inevitablemente comentaron la situación general y de cómo les podía afectar…

          -Humo. Creo que hay mucho humo- Dijo Mr. Pritam.

          -Humo?…..-Preguntó Annick.

          – Oh!, Pritam, será por las candelas encendidas para la cena…-Bromeó Erikka.

         -Sí un exceso de humo y el mismo humo con sus cortinas nos impide ver el fuego, en su origen.- Prosiguió Mr. Pritam mientras se mesaba la barba.

        – Quizá –intervino Lucretia- veamos al que tira la cerilla; pero no resulta tan fácil ver para el común a los que alimentan la hoguera…

        – Arrojarán a alguién a la “many colored beast” para saciarla y que la calma llegue tras la tempestad… -Dijo Erikka.

      Se decantaron por un “mâcon blanc”, ligero y seco, excelente. Aunque Erikka prefirió como aperitivo un vodka finlandés.

       La cena de despedida era realmente especial. Los camareros comenzaron a servirles los lujosos platos.

       – Oh la la! Coquillage! – Exclamó Annick.

       – Nous ferons  la fête aux crustacés!!. Dijo Erikka salibalmente excitada.

       Erikka Kraken!! …¡Qué nombre! -Pensó Lucretia- No pudiendo evitar ver en esa “many colored beast” a la que poco antes había aludido aquel gigante calamar mítico…..Mientras Erikka, con una ostensible y absorbente avidez, sensualmente devoraba su “Homard au thermidor”, esa parte del especial menú de despedida en cuya base estaban aquel mas que generoso crustáceo, cuyo exoesqueleto parecía prefigurar las armaduras medievales que decoraban el fondo del salón.

             -Quizás sepan, –intervino Annick- si es que me permiten la nota, que a esta receta  le viene el nombre por la obra de teatro “Thermidor” de Victorien Sardou. Estaba en el candelero su autor y la noche del estreno de esta pieza, creo que sobre enero de 1894…, al chef del Marie, un famoso restaurante entonces en el Boulevard Saint-Denis, se le ocurrió denominar así al nuevo y lujoso plato. Durante la época de la Gran Sarah Bernhardt era habitual bautizar las recetas con el nombre de las obras teatrales de moda.

           – Y Victorien Sardou –dijo Erikka, con la boca ocupada con algún resto fibroso de bogavante …- aparte del teatro hizo una impresionante serie de aguafuertes inventando “L’Art médiumnique” anticipando el “automatismo psíquico” del surrealismo.

             -Fue un pionero del espiritismo.- Dijo Mr. Pritam.

 sarah bernhardt spiritisme 2

Spiritisme

pièce de théâtre de Victorien Sardou  avec Sarah Bernhardt 
(selon l’affiche, dessin de Mucha)

            – Qué curioso!-reparó Lucretia- No hemos podido ver en West Dean House la colección surrealista de Edward James con la conocida pieza del “teléfono-bogavante” que diseñó junto con Dalí, pero parece que el mismo bogavante se resiste a desaparecer y se nos ha multiplicadamente presentado como cena…

        -“Sincronicidad”….-Intervino Mr. Pritam.

        – Umm! Me comería otro! -Dijo Erikka.

           De vuelta ya en el hotel Lucretia comentó a Annick:

          – Curiosa pareja!… Esta Erikka debe ser insaciable en el amor…Una especie de pozo sin fondo…

           – Ah! Pero los indios, de esto algo se –dijo Annick agarrándola del brazo como quién quiere trasmitir una cierta complicidad-, lo saben hacer secularmente bien. Extraordinariamente bien diría.

(continuará)


[1] The Home Guard (inicialmente LDV “Local Defence Volunteers” ) fue una organización militar de voluntarios constituida con excombatientes, reservistas y otras fuerzas civilies durante la II Guerra Mundial en previsión de una invasión enemiga (alemana).

[2] Estos hechos están recogidos en las memorias de Luis Buñuel “Mi último suspiro” (Barcelona 1982) pag. 161.

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Autor: latiendadelkirguise

Somos un grupo de amigos interesados en la actividad literaria y artística en general.

3 pensamientos en “LUCRETIA EN EL CONGRESO DE BATH (3). Tras una agitada jornada, Lucretia y Annick conocen a Pritam y Erikka. Por Mariano Gómez de Vallejo.

  1. “Uno no sabe nunca lo que resulta si las cosas cambian de repente; ¿pero sabe uno lo que resulta si no cambian?”
    R. Requejo

  2. Esto sí que es un banquete! Caramelos de civilización…

  3. Que fama tenemos los sijs (or sikhs as in English!)

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